¿QUIÉNES SON LOS “CIENTÍFICOS” DE LA CREACIÓN?

En esta segunda entrega dedicada a desenmascarar a la “pseudociencia” autodenominada “Creacionismo” reproducimos un excelente artículo sobre el “origen y evolución” de las diversas organizaciones creacionistas y algunos de sus … “científicos” (¿?).

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por Lenny Flank
(c) 1995
Traducción : Hernán Toro.

En 1935, se formó la Religion and Science Association (Asociación Religiosa y Científica), la primera organización “creacionista” a nivel nacional en los Estados Unidos.
Disuelta a los pocos años los seguidores formaron la Deluge Geology Society (Sociedad de Geología del Diluvio), con el propósito específico de respaldar las teorías de la Geología de Inundación
Durante este tiempo, apareció una nueva organización creacionista, una que se volvió mucho más influyente que la a menudo ignorada DGS. Esta era la A.S.A.: American Scientific Affiliation (Afiliación Científica Americana), que se formó en 1941 para explicar cómo la ciencia respaldaba la Biblia.
En 1963, tres miembros de la A.S.A. formaron una organización creacionista disidente llamada el Creation Research Committee (Comité de Investigación de la Creación). El Comité cambió posteriormente su nombre por el de Creation Research Society (Sociedad de Investigación de la Creación), el nombre que lleva hasta el día de hoy.
La CRS fue el primer grupo nacional de los Estados Unidos en ser encabezado por Henry Morris, el “Padre del Creacionismo Moderno” y rápidamente pasó a reflejar los puntos de vista de su lider.
Para este entonces, Morris había decidido que se podrían usar datos científicos como una herramienta efectiva para llevar la gente hacia Cristo y comenzó a señalar a su modelo de geología de Inundación como una “ciencia alternativa”, una que probaba la exactitud literal de la Biblia.
También comenzó a explorar la posibilidad de usar la legislación estatal para hacer pasar el acta de “Tratamiento Balanceado”, exigiendo igual tratamiento de la “Ciencia de la evolución” y la “ciencia de la creación” en las aulas de clase de biología!!!.

Morris estaba completamente comprometido con su estrategia de usar la “ciencia de la creación” para ganar un lugar para el Génesis en las aulas de clase de ciencia en América y se encaminó a presentar el creacionismo con una perspectiva científica, no religiosa. Morris explicaba “Así, el creacionismo está de regreso, esta vez no como una creencia primariamente religiosa, sino como una explicación científica alternativa del mundo en el cual vivimos.” (Morris, Troubled Waters of Evolution, 1974, p. 16) El libro de Morris, Scientific Creationism (Creacionismo Científico) fue concebido para ser el libro definitivo sobre la ciencia del creacionismo, adecuado para el uso en los cursos de biología en las escuelas públicas.

En 1970, Morris y el predicador cristiano fundamentalista Tim LaHaye (de la Moral Majority Inc), trabajando con la Scott Memorial Baptist Church (la Iglesia Bautista Memorial Scott), consiguió dinero y fundó el Christian Heritage College en San Diego, un colegio Bíblico no acreditado.

Morris ayudó a establecer el Creation Science Research Center (Centro de Investigación de Ciencia de la Creación), con el propósito específico de producir materiales de “ciencia de la creación” que pudieran ser usados en aulas de clase públicas una vez que los creacionistas tuvieran éxito en introducir en las escuelas la “ciencia” de la creación. Morris también fundó el Institute for Creation Research (Instituto para la Investigación de la Creación) como un laboratorio científico para el Christian Heritage College, con el propósito declarado de intentar “probar” científicamente la validez literal del Génesis.
Sin embargo, poco después estalló una lucha por el poder en el CSRC entre Morris y los Seagraves. Los Seagraves lucharon por el control del centro, y rápidamente lo desafiliaron del Christian Heritage College y del ICR.

El CSRC y la CRS aún existen, pero la luminaria más brillante en el movimiento creacionista desde 1970 ha sido Morris y el Institute for Creation Research.

Tambien existe cierto número de pequeñas organizaciones creacionistas. El antiguo Geoscience Research Institute (Instituto de Investigación de Geociencia) aún está activo. Su base está en la Loma Linda University, un colegio Adventista de Séptimo Día. En su mayor parte, GRI evade el trabajo legislativo o político, y se enfoca en cambio, en proveer materiales creacionistas de referencia para profesores de biología y geología. El GRI se adhiere al creacionismo de tierra antigua.

Otra pequeña organización que consigue algo de prensa últimamente es el Creation Evidences Museum (Museo de evidencias de la Creación) cerca de Glen Rose, Texas. El museo está dirigido por el Reverendo Carl Baugh, quien tiene un PhD en antropología del College of Advanced Education (Colegio de Educación Avanzada), un colegio Bíblico no acreditado en terrenos de la Sherwood Park Baptist Church (Iglesia Bautista del Parque Sherwood). Las más importantes atracciones del Museo son las llamadas “huellas humanas” de las cercanías del Dinosaur Valley State Park (Parque estatal Valle del Dinosaurio), a lo largo del Río Paluxy. De acuerdo con los creacionistas, el parque estatal contiene huellas de dinosaurio junto a huellas de humanos modernos, probando que los dos fueron contemporáneos. Baugh también ha afirmado haber encontrado un diente fósil humano enterrado entre huesos de dinosaurios. Ya que sus afirmaciones más importantes (incluyendo las huellas y el “diente humano”) ya han sido refutadas, Baugh es visto por los mayores grupos creacionistas como cierto tipo de excéntrico.

Otra organización creacionista activa es la Foundation for Thought and Ethics (Fundación para el pensamiento y la ética), que se adhiere a una interpretación de creacionismo de tierra antigua. La FTE produjo una propuesta de texto creacionista de biología, Of Pandas and People (De Pandas y Personas) que no ha sido aprobado por ninguna comisión de educación en ningún estado pero que ocasionalmente aparece en distritos de escuelas locales. Aunque FTE afirma ser un grupo científico, en las formas de exención de impuestos se alinea con el IRS al afirmar que el propósito de la organización es “proclamar, publicar y predicar… el evangelio de Cristo y el entendimiento de la Biblia” (citado en Eve and Harrold, 1991, p. 131)

Tal vez deba hacerse alguna mención de los grupos creacionistas fraudulentos que incluso el IRC y el CSRC reconocen como un poco lunáticos. El mejor conocido de estos tiene que ser la Flat Earth Society (Sociedad de la Tierra Plana) que argumenta en terreno tanto científico como religioso que la tierra es verdaderamente plana y que los datos astronómicos y geológicos, si se interpretan adecuadamente, prueban que esto es verdad. (Los de Tierra Plana fueron presentados recientemente en un especial de televisión difundido por la red de cable del Discovery Channel.) Otro grupo fraudulento la Tychonian Society que a diferencia de la Flat Earth Society, acepta que la tierra es redonda pero argumenta en terreno científico y religioso que la tierra está en el centro del universo y que el sol da vueltas alrededor de ella.

Uno de los grupos creacionistas más recientes es el Center for Creation Research (Centro para la Investigación de la Creación) que fué fundado en 1988 como una parte de la Liberty University (Universidad Libertad) de la Moral Majority Inc. Desde hace tiempo, Falwell y la Moral Majority han fortalecido sus lazos con el ICR y otros creacionistas- El mismo Henry Morris fué galardonado con un Doctorado honorario de la Liberty University en 1989. El Center for Creation Research, que orgullosamente declara que tiene el más grande museo de la Creación en todo el mundo, fué dirigido por un exmiembro de la junta directiva de ICR, el Dr. Lane Lester. Desde ese entonces ha estado cerrado por carencia de fondos.

La influencia del CCR llegó directamente a través de sus lazos con la Liberty University. Todos los estudiantes de la Liberty deben tomar un curso de un semestre de biología creacionista titulado “A History of Life” (“Una Historia de la Vida”). Además, el programa de Educación en Biología de la universidad enfatiza fuertemente un punto de vista creacionista – y este programa está acreditado para la enseñanza a profesores por el estado de Virginia. Esto significa que en pocos años, se podrán elegir para puestos de enseñanza en Virginia y en cualquier otra parte, a profesores que han sido entrenados en “ciencia” de la creación – un logro que ninguna otra organización creacionista ha sido capaz de igualar. (El ICR también tiene una “escuela de graduados” para estudiantes, pero no está acreditada para entrenar profesores.)

Sin embargo, por el momento el ICR es la estrella más brillante del movimiento creacionista y es responsable de la mayoría de la literatura creacionista que está disponible hoy día (ICR también produce filmes creacionistas en conjunto con Films for Christ (Filmes para Cristo). El ICR hace bastante bulla autofelicitándose por sus “Credenciales Científicas”. Los Miembros del ICR, orgullosamente declaran, tienen que tener un grado avanzado en al menos una de las ciencias. Sin embargo, usualmente dejan de mencionar que como con el CRS, todos sus miembros deben firmar un voto afirmando su creencia en una interpretación literal del Génesis y su aceptación de Jesucristo como su Señor y Salvador. (A los Musulmanes, Judíos, Budistas, y cualquier otro tipo de creacionistas no fundamentalistas no se les permite la membresía en el ICR a menos que renuncien a sus creencias y firmen el Voto del ICR de Infalibilidad Bíblica).

Uno de los panfletos favoritos del ICR se titula “Twenty-One Scientists Who Believe in Creation” (“Veintiún científicos que creen en la creación”), el cual hace un listado de varios poseedores de doctorados y masters en varias disciplinas científicas que aseveran la exactitud literal del Génesis. Sin embargo, de los 21 listados por ICR sólo un minúsculo número posee un grado en cualquiera de las ciencias de la vida. Tres de los 21 tienen doctorados en educación, dos son teólogos, cinco son ingenieros. Los restantes incluyen un físico, un químico, un psicolinguista y un “científico de alimentos”.

No obstante, algunos “científicos” de la creación han sido menos notorios en sus logros académicos y algunos han sido plenamente deshonestos. De aquéllos que afirman tener títulos en biología o geología (áreas que son relevantes al evaluar la evidencia científica para el modelo de la evolución), al menos algunos parecen tener títulos que en el mejor de los casos son cuestionables y en el peor, distorsiones o fraudes deliberados. El “Doctor” Harold Slusher, uno de los cofundadores de la CRS, obtuvo un título de doctorado en geofísica de algo llamado la Columbia Pacific University (Universidad del Pacífico de Columbia) en California. El Sr. Slusher fue obligado por la misma CRS para que se quitara el título de “Dr.” de su nombre cuando fué descubierto que esta “universidad” no es nada más que una escuela por correspondencia no acreditada, del tipo de las que hacen su publicidad en la cubierta trasera de algunas revistas. (Numbers, 1992, p. 288) Asímismo, el “Doctor” Clifford Burdick de la Creation Research Society fue expulsado de dos programas distintos antes de obtener un Doctorado en Geología de la “Arizona University of Physical Sciences” (“Universidad de Ciencias Físicas de Arizona) que en realidad era únicamente un buzón de correo en una universidad de garaje. (Numbers, 1992, pp. 262-263)

Al movimiento creacionista tampoco le gusta hablar acerca de los científicos que lo abandonan luego de que se les da una oportunidad de hacer verdadera investigación de campo. En 1957, el Geoscience Research Institute se formó con la finalidad de buscar evidencia del Diluvio de Noé en el registro geológico. El proyecto se deshizo cuando los dos creacionistas involucrados en el proyecto, P. Edgar Hare y Richard Ritland completaron su investigación de campo con la conclusión de que los fósiles eran mucho más antiguos de lo que era permitido bajo las aseveraciones creacionistas y que no se podría hallar ninguna evidencia geológica o paleontológica de ningún tipo que indicara la ocurrencia de una inundación de nivel global. (Numbers, 1992, pp 291-293) Hare concluyó, “Se nos enseñó por años que casi todo en el registro geológico era el resultado de la Inundación. He visto lo suficiente en exteriores para darme cuenta de que porciones muy substanciales del registro geológico no son el resultado directo de la Inundación. También nos llevaron a creer … que la evidencia de la enorme edad de la tierra era extremadamente tenue y realmente nada digna de crédito. He tratado de hacer un estudio muy cuidadoso de esta evidencia durante los últimos años pasados y pienso que no es nada ambigua sino por el contrario tan clara como la de que la tierra es redonda.” (citado en Numbers, 1992, p. 294) Ritland, por su parte, apuntó que el libro de Morris, La Inundación del Génesis, contenía “errores flagrantes que la persona no iniciada dificilmente estaría en capacidad de detectar.” (citado en Numbers, 1992, p. 294) Ritland concluyó que seguir haciendo intentos de justificar la geología de Inundación “sólo traería vergüenza y descrédito a la causa de Dios.” (citado en Numbers, 1992, p. 293)

Unos pocos años después, los biólogos creacionistas Carl Krekeler y William Bloom, que enseñaban biología creacionista en la Valparaiso University de la Iglesia Luterana, en Indiana, lo dejaron después de concluir que una interpretación literal del Génesis no estaba respaldada por ninguna de las evidencias científicas disponibles. Krekeler concluyó, “La documentación, no solo de cambios dentro de un linaje como los caballos, sino también la de transiciones entre las clases de los vertebrados – particularmente los detalles de la transición entre reptiles y mamíferos – me forzaron a dejar de pensar en la evolución como si sólo ocurriera dentro de los “tipos”. (citado en Numbers, 1992, p. 302) Krekeler también criticó el movimiento creacionista por las “docenas de sitios donde se dicen medias verdades, donde las citas que soportan el punto de vista del autor se extraen fuera de su contexto de libros que representan los puntos de vista contrarios, y donde hay interpretaciones incorrectas.” (cited in Numbers, 1992, p. 303) Los dos se volvieron evolucionistas teístas y posteriormente escribieron un texto de biología que aceptaba la teoría evolutiva.

Tal vez como resultado de estas desersiones, el movimiento creacionista ya no financia ni lleva a cabo ninguna investigación de campo de ningún tipo. Su único método de “investigación científica” consiste en escarbar dentro de los trabajos publicados por teóricos de mecanismos evolutivos para buscar citas que puedan ser extraídas de contexto y ser usadas para exaltar las creencias creacionistas. Indudablemente, hay científicos con títulos legítimos de universidades legítimas que creen en el creacionismo y en una verdad literal del Génesis tal como hay científicos con títulos legítimos de universidades legítimas que creen en la Percepción Extrasensorial, los platillos voladores, los fantasmas, Pie Grande o el monstruo del Lago Ness. Incluso la Sociedad de la Tierra Plana tiene su contingente de miembros científicos. El simple hecho de que cierto número de científicos profesen una creencia u otra no es una indicación de que esta creencia sea válida. La validez en la ciencia se decide por la evidencia y los datos, no por un concurso de popularidad o por votación. No obstante 25 años de esfuerzo, ninguno de los científicos de ICR ha llegado con alguna evidencia concluyente ( o incluso creíble) que refute el modelo evolutivo del desarrollo biológico.

No todos los creacionistas son científicos. Uno de los testigos creacionistas en el Juicio de Arkansas fué el Dr. Norman Geisler, un teólogo fundamentalista en el Dallas Theological Seminary (Seminario Teológico de Dallas). Durante su declaración previa al juicio, se le preguntó a Geisler si creía en un Diablo real. Sí, el replicó, lo hizo y citó algunos versos Bíblicos como confirmación. La conversación prosiguió así :

” Pregunta : Sr., ¿Hay otras evidencias para esa creencia aparte de ciertos pasajes de la Escritura ?

GEISLER: Oh, si. He conocido personalmente al menos 12 personas que fueron claramente poseídos por el Demonio. Y también están los OVNIs.

P : ¿Los OVNIs ?. ¿Por qué son relevantes para la existencia del Demonio?

GEISLER: Bien, Ud. verá, ellos representan el mayor ataque, de hecho el ataque final del Diablo sobre la tierra.

P : Oh. Y Señor, ¿Le podría preguntar cómo sabe Ud., al menos eso parece, que hay OVNIs ?

GEISLER: Lo leí en la Readers Digest.” (Transcripción del Juicio, Corte de Distrito de Estados Unidos, McLean v Arizona, 1981, citado en Gilkey, 1985, p. 76)

En el Juicio, Geisler testificó bajo juramento, (obviamente con toda seriedad) que los platillos voladores eran “Manifestaciones Satánicas con el propósito de engañar”. (Transcripción del Juicio, Corte de Distrito de Estados Unidos, McLean v Arkansas, 1981, citado en Gilkey, 1985, p. 77, LaFollette, 1983, p. 114 and Nelkin, 1982, p. 142)

Geisler también testificó que la propuesta creacionista de Arkansas no introdujo religión en las escuelas por la simple razón de que Dios no es un concepto religioso. “Es posible”, entonó Geisler, “creer que existe Dios sin necesariamente creer en Dios” Para respaldar esta idea, Geisler argumentó que el Diablo reconocía la existencia de Dios pero no lo adoraba y que por consiguiente trataba a Dios como un concepto no religioso. (Transcripción del Juicio, Corte de Distrito de Estados Unidos, McLean v Arkansas, 1981, citado en Berra, 1990, p. 134) El Juez Overton concluyó de forma más bien cortés que la noción de Geisler “es contraria al sentido común”. (Opinión de Overton, McLean v Arkansas, 1981).

(CONTINUARÁ….)

Publicación original y más información en :

La Página Racionalista de Hernán Toro

Escépticos Colombia: Creacionismo

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Autor: deroweb

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